El inglés, asignatura pendiente: causas y soluciones

El inglés, asignatura pendiente: causas y soluciones

En la actualidad, el dominio de otro idioma (especialmente del inglés) es una necesidad para los jóvenes por las muchas oportunidades de mejora laboral que esto puede ofrecerles y porque también facilita la búsqueda de un trabajo dentro de su propio país.

El inglés se está convirtiendo en una demanda en casi todos los sectores y son numerosas las personas que se arrepienten de no haberlo aprendido. Tanto es así que la fluidez en el idioma es a veces requerida para trabajos que nunca harán uso de él. Las empresas, e incluso los colegios, prefieren perder a un buen profesional por el hecho de tener un bajo nivel de inglés.

Para los españoles es una de las asignaturas pendientes, tanto en el ámbito laboral como en el sistema educativo. Aunque las investigaciones indican que el problema está descendiendo gradualmente en lo que se refiere al nivel del idioma, España todavía está en la parte inferior del ranking de los países europeos.

Las causas del fracaso

A lo largo de los años se han estudiado las causas del fracaso y buscado las razones del bajo dominio de este idioma. Una de las explicaciones principales de por qué se nos resiste es por las diferencias entre el número de fonemas que se utilizan en el habla en español y en inglés. Los expertos determinan casi el doble de fonemas en inglés, 44 sonidos, frente a unos 24 del español. Sin embargo, otros países cuyas lenguas tienen un número de fonemas parecido al español demuestran lo contrario, ya que su nivel de inglés está por encima del nuestro.

Otra causa que solemos mencionar es el momento en el que se introduce el idioma como asignatura. Hasta hace poco era en la Educación Primaria. Esto entra en conflicto con la opinión de los expertos, que señalaban la etapa Infantil como el momento más adecuado para iniciarse en la lengua extranjera.

Con el tiempo han surgido otras teorías relacionadas con la edad idónea para aprender idiomas. Un estudio reciente realizado por el MIT sitúa la edad favorable alrededor de los 18 años.

Hábitos culturales

Por otro lado, las condiciones y circunstancias socioculturales de nuestro país han obstaculizado el contacto con el idioma original. En España, como en algunos países europeos, casi todas las películas están dobladas. El porcentaje de cines que emite películas en versión original con subtítulos sigue siendo muy bajo. Los países de Europa que prefieren el doblaje son Austria, Francia, Alemania, Italia y España. Los que prefieren los subtítulos son Bélgica, Dinamarca, Finlandia, Grecia, Luxemburgo, Portugal y Suecia. Sea coincidencia o no, Dinamarca, Suecia, Noruega y Luxemburgo están entre los países que mejor hablan inglés.

Algunas clasificaciones recogen el nivel de inglés de cada país relacionado con el doblaje de películas. Optar por la versión original con subtítulos sin duda ayudaría a familiarizarnos con el idioma. ¡Escuchar por fin la voz original de Brad Pitt sería todo un acierto! Pero la sociedad tendría que estar preparada para ello porque la industria del doblaje, que, por cierto, es una de las más importantes del mundo, podría desaparecer, y quizás no es el momento.

Hubo una forma errónea de enseñar

La causa más importante del bajo nivel de inglés parece ser la forma en que los profesores solían enseñar esta lengua en las aulas. Un método erróneo focalizado en la gramática y la expresión escrita, excluyendo casi por completo la expresión oral y la compresión auditiva, ha llevado a la escuela española a suspender en esta lengua extranjera.

Suele decirse que los españoles han aprendido un inglés que nadie fuera de España entiende o que nos conocemos los verbos irregulares mejor que los hablantes nativos.

En ocasiones, nos sorprendemos de lo poco que entendemos a la hora de escuchar a un angloparlante. Muchos prefieren recibir un correo electrónico en inglés a tener que mantener una conversación por teléfono porque pueden entender mucho mejor lo que leen que lo que escuchan.

Habilidades comunicativas

Según la forma de transmisión del lenguaje (oral o escrito) y según el rol que ejerza el individuo se han determinado cuatro habilidades comunicativas: expresión oral (buscando la coherencia y sentido al discurso), compresión auditiva (entender el mensaje, las ideas del que habla y sus sentimientos), compresión lectora (captar lo que se lee) y expresión escrita (capacidad de manifestar los pensamientos y sentimientos de manera coherente).

El lenguaje es una habilidad y no un conocimiento, por lo tanto, al no entrenar alguna de las cuatro capacidades básicas en su adquisición, esta no se concreta y crea diferencias de nivel entre el entender, el escribir, el leer y el hablar.

Un bilingüismo “artificial”

El fallo del sistema en la enseñanza y el aprendizaje de la lengua inglesa en los colegios ha llevado a la necesidad de cambiar drásticamente las políticas educativas y crear los colegios bilingües. El inglés se transforma en un pilar importante de la Educación Primaria y Secundaria, y desde el 2018 también de la Educación Infantil, dentro del sistema público.

A partir de 1996, cuando los colegios de España adoptaron el bilingüismo (castellano-inglés), las comunidades autónomas fueron configurando su propio modelo. Este concepto no era nuevo en el país, ya que muchas comunidades son bilingües y los niños han estudiado en los dos idiomas (por ejemplo, el Decreto de Bilingüismo del 1 de agosto de 1979 estableció oficialmente la enseñanza del idioma gallego).

Niveles de competencia en inglés por comunidades autónomas. EF/EPI 2018

Lo que sí se inció fue la creación de colegios bilingües. Pero los alumnos estudian determinadas asignaturas en un idioma cuyo uso no está respaldado por el entorno en el que viven, cuyos padres casi no lo hablan y cuyos hablantes nativos solo se pueden encontrar a través de la figura de los asistentes de conversación en colegios o a través de costosas clases particulares.

Dada esta situación de bilingüismo “artificial”, la presión y la responsabilidad recaen sobre el colegio e, implícitamente, sobre el profesor. Como consecuencia, el profesor se siente presionado, ya que ni el de ciencias ha estudiado su carrera en inglés para así poder impartir sus clases en ese idioma, ni el de lengua inglesa ha estudiado ciencias, artes o música, por lo que no domina el contenido de estas asignaturas.

Formación del profesorado

Todo lo que sucede hoy en día en las aulas de los colegios bilingües demanda una reforma en las universidades españolas, dado que la preparación y el aprendizaje de un profesor comienzan en su etapa de estudiante y no en su primer día como docente. Por lo tanto, las estrategias de enseñanza de los idiomas o la gestión del aula tienen que modificarse. La preparación es la clave en la enseñanza en general y también en la de idiomas. Los países que apuestan por altos niveles de aprendizaje han entendido la importancia de una buena preparación.

Por otro lado, la administración tiene que realizar cambios, especialmente en el horario de los profesores; ofrecerles más tiempo en el colegio para reunirse, planificar, poner en común y diseñar materiales.

Todas estas cuestiones nos llevan a reflexionar sobre el tiempo que ha de pasar hasta que los cambios sean apreciables tanto en el sistema educativo como en la realidad sociocultural.