Ignacio Oliva Mompeán

Profesor de cinematografía, Universidad de Castilla-La Mancha

Ignacio Oliva, nacido en Murcia en 1963, estudió Bellas Artes en Valencia, donde se licenció en 1985 con un análisis formal sobre el espacio en la película expresionista El Gabinete del Doctor Caligari. En 1990 se doctoró en la misma universidad. Empezó haciendo cine de animación con diversos cortometrajes como Historia de la ciudad cuadrada (1987). Amplió sus estudios en Zagreb Film, que visitó en el verano de 1988 y se entrevistó con su director Bogdan Zizic. A principios de los noventa se trasladó a Nueva York, donde estuvo acudiendo durante un semestre a las clases de Acting Directing de Marketa Kimbell en Tisch School of the Arts. En esa misma época empezó a dar clases en la Facultad de Bellas Artes de Cuenca, donde sucedió a José Luis Brea como decano entre 1991 y 1995 e introdujo los estudios de cine, tanto en el ámbito teórico como práctico.

El cine de Ignacio Oliva se caracteriza por el fuerte componente literario de sus guiones, así como una sobria puesta en escena con planos largos en los que predomina un fuerte componente pictórico en la composición y cualidad de la imagen. Desde el punto de vista temático, la realidad histórica está siempre presente en sus películas. Si su ópera prima La rosa de nadie (2011) está basada en hechos reales, su filmografía posterior se inspira en diversos episodios históricos para descubrir en ellos nuevas lecturas e interpretaciones, como es el caso de Hereje (2020) o su trilogía sobre el fascismo compuesta por El emisario (2018), Dirección única (2019) y Rock of Gibraltar (2020). Su pintura es muy personal y al margen de tendencias o modas. Se sitúa en una clave poética y hace uso del lenguaje abstracto desde un cierto eclecticismo en el que encontramos resonancias de la primera abstracción, el expresionismo americano de los años 50 o la pintura zen, en cuanto a la revelación de un mundo interior.

Filmografía
Después de su primer período con el cine de animación, su primer cortometraje de ficción se tituló Sky Radio (1996) y fue presentado el cine Palafox (Madrid). En esos años escribió junto al actor Juan Diego el guión del largometraje Falsos años, primera adaptación al cine de una obra del escritor Miguel Espinosa, que nunca llegó a rodarse. Conoció en esta época al escritor y guionista Carlos Pérez Merinero, que fue su maestro en la escritura dramática. Posteriormente compaginó su trabajo en el cine de ficción con la realización de diversos documentales de carácter etnográfico como Pigmeos Baká de África Central (1999), Mongoles del desierto de Gobi (rodado en 2000 pero montado en 2009) y Quechuas del Valle del Colca (2001). En la primavera de 2000 rodó en París Visiones de Fernando Arrabal y el año siguiente volvió a la ficción con los cortometrajes La isla de papel (2002) y Pies de zorro (2003) presentada en el cine Bellas Artes de Madrid. Posteriormente rodó los documentales Inside Almodóvar (2003) que fue presentado en la Universidad de Harvard y Memoria del tiempo devastado (2006). En el verano de 2010 recibió el encargo de hacer una película para presentar la candidatura de la ciudad de Cuenca como capital cultural europea 2016 y rodó el cortometraje Leaving Cuenca, que fue presentado en el Museo Reina Sofía MNCARS en septiembre de 2010. El año siguiente presentó su primer largometraje de ficción titulado La rosa de nadie (2011) que narra en clave de thriller una turbulenta historia centrada en la idea de destino y que fue seleccionado en Thesaloniki International Film Festival (2012), Festival Opera prima de Zaragoza (2012) y obtuvo el Premio del Público y la Mención de Honor de Jurado Internacional en el Festival IBAFF (2012), presidido por el productor y distribuidor norteamericano de origen iraní Bahman Maghsoudlou.
Entre 2012 y 2013 Ignacio Oliva escribió la primera versión de Hereje, su segundo largometraje de ficción, centrado en la tensión política y religiosa que acompañó a la proclamación histórica del monoteísmo durante los últimos años del reinado del faraón Ajenatón. De una gran ambición temática y estética, el cine español aborda el antiguo Egipto por primera vez con esta película. Fue presentado en el foro de co-producción de Berlinale 2013 con el auspicio de Madrid Film Commission y debido a la complejidad de su puesta en escena y características técnicas, su producción se extendió durante más de seis años, siendo también el primer largometraje de ficción rodado íntegramente en lengua egipcia antigua, con la asesoría especializada de orientalistas y egiptólogos. Durante el largo proceso de postproducción de Hereje, Ignacio Oliva hizo una serie de trabajos sobre el fascismo. El primero de ellos fue un cortometraje titulado El emisario (2018) que recrea un encuentro en el cuartel general del Tercer Reich entre el falangista Ramón Serrano Suñer y Heinrich Himmler en septiembre de 1940. Este cortometraje recibió el primer premio en el Certamen de Cortometrajes de Castilla-La Mancha y fue presentado en Madrid en octubre de 2018. A raíz de esta película escribió una serie de cinco capítulos con el mismo título que contó, por primera vez en el cine español, la tensión política y estratégica que se dio en el Madrid de 1939 a 1944 entre Alemania e Inglaterra a causa de la posible entrada de España en la Segunda Guerra Mundial, con la figura emblemática del falangista Dionisio Ridruejo como hilo conductor. El año siguiente rodó el mediometraje Dirección única (2019) que narra los últimos días del filósofo alemán Walter Benjamin en Port Bou, donde falleció en extrañas circunstancias. Esta película desafía la versión oficial del suicidio de Benjamin, ampliamente difundida y de la que tanto se ha escrito, dejando abierta la posibilidad de una eventual intervención directa de la Gestapo. En 2020 prepara Rock of Gibraltar, su última entrega de la trilogía sobre el fascismo y su tercer largometraje titulado Upasikka, Madame Blavatsky Legend, con la que se asoma al mundo esotérico a través de unos de los grandes personajes del siglo XIX, la médium y creadora de la Theosophical Society Helena P. Blavatsky, a la que el cine de ficción descubre por primera vez con esta película.

Obra pictórica
Su primera exposición de pintura la realizó en la desaparecida galería Continuum (Murcia) en octubre de 1987. Fue una serie de acuarelas que recogían el espíritu de la vanguardia europea de los años veinte y los inicios del arte abstracto. Estos primeros trabajos de juventud, en su mayoría de pequeño formato, abrieron un período de trabajo pictórico continuo que fue compaginando con su trabajo profesional como guionista y director de cine. Tendrían que pasar casi treinta años para que ofreciera su segunda exposición antológica de pintura titulada Pintura privada (1985-2015) celebrada en el Centro de Arte Contemporáneo Fundación Antonio Pérez de Cuenca, en octubre de 2015. Su tercera exposición individual se produce cuatro años después en el mismo escenario bajo el título Ignacio Oliva Pintura, una exposición dividida en dos partes: Conversación en la montaña y Los papeles del Mar Rojo. En esta exposición aborda, desde la clásica referencia poética de Paul Celan en su obra, una mirada hacia la naturaleza y la memoria a través de óleos de gran formato, así como un conjunto de óleos sobre papel con resonancias al proceso de documentación y escritura de su película Hereje.

Experience

  • –present
    PROFESOR DE CINEMATOGRAFÍA, Universidad de Castilla-La Mancha

Education

  • 1985 
    UNIVERSIDAD POLITÉCNICA DE VALENCIA, BELLAS ARTES / ESCULTURA