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Leo Messi.

Cómo gestionar a un empleado estrella: el ejemplo de Messi

El 26 de agosto Leo Messi anunció por burofax que quería abandonar el FC Barcelona. El entonces presidente del club azulgrana, Josep María Bartomeu, tuvo la difícil tarea de negociar con el jugador y explicar a los aficionados por qué la estrella del equipo quería marcharse.

Sin embargo, después de días de negociaciones, Messi tomó la decisión de quedarse un año más y dijo: “Jamás iría a juicio contra el club de mi vida, por eso me voy a quedar”

¿Victoria de Bartomeu? Ciertamente no, si tenemos en cuenta que se enfrentó a una moción de censura en su contra, que ya no preside el club y que Messi criticó duramente su estilo de liderazgo, dolido por el trato recibido. La escritora española Maruja Torres lo resumió en un tweet de forma maravillosa:

Muchos directivos se enfrentan al mismo reto que Bartomeu de gestionar empleados estrella. Son líderes de su equipo, muestran un desempeño excepcional y un compromiso más allá de lo esperado.

¿Por qué un día deciden que quieren dejar la empresa? Esto supone una pérdida de talento para la organización y en muchos casos también de dolor para el empleado. Messi confesó: “No encontré la felicidad aquí en los últimos años”.

Cuando un trabajador no está satisfecho con su organización, tiene dos alternativas para mejorar su situación: marcharse o hablar. Aunque Messi calló durante mucho tiempo, la derrota de la Champions el pasado curso ante el Bayern de Múnich fue el desencadenante de su decisión de dejar el club y de hablar. Llevaba tiempo diciendo a Bartomeu que quería irse porque necesitaba nuevos retos y nuevas experiencias. En sus propias palabras, “sufrí mucho, me sentía mal, no tenía ganas de nada.”

Pero, ¿cómo mantener al empleado estrella motivado y satisfecho?

Los estilos de liderazgo están ligados al tipo de empleado. No todos los trabajadores son iguales y un líder con éxito debe saber cómo tratar a cada tipo de empleado. Hay dos factores importantes que diferencian a los empleados: el grado de desempeño en la tarea y su compromiso con la organización.

El primer factor tiene que ver con el rendimiento, y el segundo con la motivación y lealtad hacia la empresa. De esta manera podemos clasificar a los empleados en cuatro tipos: El empleado estrella, el oportunista, el empleado con potencial y el tóxico. Cada tipo de empleado requiere un estilo de liderazgo diferente, como podemos ver en la matriz Cuatro Estilos de Liderazgo para Cuatro Tipos de Empleados.

1. Empleados Estrella

Están altamente capacitados para la tarea y su lealtad con la organización es incuestionable. Comprometidos con los valores de la organización, son capaces de sacrificar recompensas por el bien de la empresa. Podemos delegar funciones en ellos y confiar en que todo va a salir bien. Tienen ambición y una alta necesidad de logro. Les motivan los retos, ganar y seguir aprendiendo. Sirven de ejemplo para los demás. Son generosos con sus compañeros, llenan de energía y motivación al equipo y comparten sus conocimientos.

Messi encaja claramente en este perfil de empleado. Su talento es indiscutible, nadie pone en duda que es el mejor jugador de fútbol. Y aunque su lealtad ha sido últimamente cuestionada, Messi se reafirma en su “amor por este club, que no va a cambiar nunca”.

¿Qué tipo de liderazgo funciona con este empleado estrella? No es una cuestión de dinero. Messi declara que todos los años ha tenido oportunidades de irse por más dinero, pero no lo hizo por lealtad al club. En sus palabras, “esta es mi casa” y “mi objetivo era seguir agrandando la leyenda del club”. Aunque su caso pueda ser debatible, lo que es cierto es que el dinero no es el gran motivador para un grupo de empleados que buscan un proyecto ilusionante y ganador.

La mayor crítica de Messi al expresidente fue que “aquí no hay proyecto, ni hay nada”. Describe el liderazgo de Bartomeu como una estratega apagafuegos poniendo parches a medida que se van desarrollando los acontecimientos. La satisfacción y la productividad del empleado estrella está altamente ligada a un liderazgo inspirador, un líder que inspire emocionando con un propósito que va más allá del cheque a final de mes.

2. Empleados con potencial

Son aquellos trabajadores que tienen un bajo desempeño, pero su actitud es positiva y tienen potencial para mejorar. Están comprometidos con la organización, y demuestran motivación por adquirir nuevos conocimientos y habilidades. Su actitud de aprendizaje les lleva a reconocer sus errores y quieren aprender de ellos. Están motivados para superar sus limitaciones y potenciar sus fortalezas con una buena predisposición hacia el aprendizaje.

El mejor estilo de liderazgo con este tipo de empleado es el coaching. Reconocer su potencial e implementar una cultura de entrenamiento y formación. Los líderes que tienen éxito con este tipo de empleado saben identificar el potencial que llevan dentro y poner en marcha un plan de desarrollo profesional. Con una mentalidad de crecimiento y un entrenamiento apropiado pueden lograr aportar al funcionamiento del equipo y de la empresa.

3. Empleados oportunistas

Son aquellos trabajadores que tienen un desempeño alto pero su compromiso con la empresa es puramente transaccional. Les motiva la compensación económica. Si encuentran otra oportunidad fuera de la empresa que les ofrece mejor salario y más beneficios no dudan en cambiar.

Hay muchos ejemplos en el fútbol donde los jugadores dejan un club a cambio de mejores condiciones económicas. En el lenguaje futbolístico, se podría decir que “no sienten los colores de la camiseta”. Y como saben muchos presidentes de clubes de fútbol, la mejor forma de retener este talento es con una mejor remuneración. El problema es que siempre puede haber otro club que presente una mejor oferta.

4. Empleados tóxicos

Son perfiles cuyo desempeño y talante son negativos. No cumplen los objetivos establecidos y les cuesta reconocer los errores. Este empleado problemático puede consumir la energía del equipo y crear un entorno de trabajo conflictivo. Tiende a criticar a la organización de forma poco constructiva y ve los éxitos de los demás como una amenaza a su propio ego.

Estos empleados necesitan un estilo de liderazgo asertivo. El líder les puede ofrecer una oportunidad para cambiar considerando los intereses de la organización. Es importante marcar objetivos claros, las consecuencias ligadas al cumplimiento de los mismos, monitorizar su rendimiento, y proporcionarles respuestas honestas para poder mejorar. Si no hay progreso, es momento de considerar el despido.

Una buena herramienta empresarial

Esta tipología de estilos de liderazgo según el tipo de empleado es una herramienta práctica para analizar el encaje entre su estilo de liderazgo y cada uno de los miembros de su equipo.

Los líderes efectivos ajustan su estilo a las características individuales de cada uno de sus empleados. No se puede dirigir a un empleado estrella como si fuera un empleado oportunista, con potencial o, aún peor, como un empleado tóxico.

¿Cuál es su estilo de liderazgo dominante? ¿Adapta su estilo de liderazgo a cada tipo de empleado? Su capacidad de liderazgo situacional se puede mejorar con formación en inteligencia emocional y sistemas de evaluación del empleado.


Este artículo se publicó originalmente en inglés en IE Insights, el ‘hub’ de conocimiento de IE University.


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