Así usamos las tecnologías a partir de los 50 años

Las tecnologías han cambiado completamente el mundo en el que vivimos. Su uso debe ser una oportunidad para avanzar en la cohesión social y para ser una fuente de oportunidades para toda la sociedad, independientemente de su edad o capacidades.

La tecnología guarda un secreto: está preparada para adaptarse a la persona usuaria y no al revés. Por ello, hay que aprovechar esa clave y configurarla bajo el paraguas de la accesibilidad y el diseño para todas las personas.

El desfase se ha reducido

Los “nuevos mayores” ya no tienen sentimiento de desfase, son conocedores de la tecnología y no la ven como compleja en su uso. Los mayores de 50 no solo acceden a la información y a la comunicación, las TIC también son la clave para todas las cuestiones relacionadas con el acceso al ocio, productos y diferentes servicios.

En España, la brecha digital en las personas mayores (65-74 años) se ha reducido de forma considerable en los últimos años, según la Encuesta sobre Equipamiento y Uso de TIC en los Hogares 2019. La utilización de internet y las compras por internet aumentan en todos los grupos de edad respecto a 2018.

El uso de la red a partir de los 55 años disminuye al 86,5 %, hasta llegar al grupo de edad de 65 a 74 años (63,6 %). La misma situación se da en el uso diario de internet, siendo para los jóvenes su uso prácticamente universal (99,1 %).

Respecto a las compras por internet, la frecuencia más alta se encuentra en el grupo de edad de 25 a 34 años (el 67,2 %). A partir de 35 años, el indicador va bajando según aumenta la edad, hasta situarse en el 13,5 % en las personas de 65 a 74 años.

Encuesta sobre Equipamiento y Uso de Tecnologías de Información y Comunicación en los Hogares. Año 2019. Instituto Nacional de Estadística.

Por primera vez no se encuentran desigualdades en el uso de las TIC. Las mujeres superan en 1,2 puntos a los hombres en el uso diario y en 1,4 puntos en utilizarlo varias veces al día.

Por sexo y en relación con las compras por internet, las mujeres compran más material deportivo/ropa que los hombres y más servicios de alojamiento, mientras que los hombres muestran una mayor preferencia por los artículos relacionados con la informática: equipamiento informático y electrónico, videojuegos y sus actualizaciones.

Usos de mujeres y hombres

En cuanto a las actividades realizadas en internet, las mujeres muestran mayor preferencia en temas sanitarios o sociales. Sobre todo en buscar información sobre temas de salud, participar en redes sociales, realizar videollamadas, etc.

Por su parte, en los hombres se observa una mayor tendencia por leer noticias, periódicos o revistas de actualidad, utilizar el espacio de almacenamiento en internet y vender bienes o servicios. Como se puede comprobar, las personas mayores no rechazan la incorporación de la tecnología, saben usarla y representa para ellas una fantástica oportunidad.

Ante este panorama, lejos quedaron ya algunos proyectos europeos donde veían a este sector de población como objeto de atención preferente. En 2012 el Proyecto “E50+: Competencias Digitales para cambiar la vida de las personas mayores de 50 años”, que estaba enmarcado en la iniciativa Grundtvig del Programa de Aprendizaje Permanente de la Comisión Europea, consistía en analizar las motivaciones que tenían las personas de más de 50 años para usar las TIC.

La realidad social ha ido más rápida que las actuaciones de la Comisión Europea. Hay muchos perfiles de mayores de 50 años, pero la tecnología ha venido a establecer tabula rasa en todos ellos. Nadie puede ser prisionero de su pasado, y qué mejor aliada que la tecnología para conseguirlo.

Las TIC ya no son una amenaza

Por todo ello y para romper mitos –no por los mayores de 50, entre los que estaré yo el próximo año–, este grupo de población debemos ser considerados como agentes activos de la tecnología. Las TIC ya no son vistas por los mayores como amenazas, son fuente de oportunidades.

Las nuevas tecnologías son amables y la tecnofobia día a día va desapareciendo en este sector de la población. La tecnología ha venido a mantener la autonomía y seguridad de las personas mayores. Existe una gama de productos y dispositivos que resultan clave para que las personas puedan diseñar su propio plan de vida: la domótica, la teleasistencia, etc.

La clave está en que se desarrollen tecnologías amables y universales que partan de las necesidades de la población y se adapten a ellas. Las TIC deben ser un herramienta tanto de participación como de mejora de la calidad de vida.

En conclusión, si tiene a una persona mayor cerca, ayúdela a encontrar su motivación para entrar en el mundo de las tecnologías, y si todavía forma parte de ese 13 % que no se acerca por miedo, acompáñala con paciencia y cariño, ellas también nos acompañaron en nuestros primeros aprendizajes.

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