Menu Close

¿Qué implica la nueva “competencia plurilingüe” de la LOMLOE?

Comienza el nuevo curso escolar y las salas de profesores de los centros educativos españoles están en plena ebullición, con dudas y acalorados debates sobre la interpretación de la LOMLOE.

Este cambio normativo, que en educación secundaria entra en vigor solo en 1º y 3º de la ESO durante este curso, está recogido en el Real Decreto 217/2022 y en los decretos e instrucciones que lo concretan a nivel autonómico. Pero ¿cuáles son realmente estas modificaciones y cómo afectan a los docentes?

Competencia plurilingüe

Según la nueva normativa, la piedra angular del currículo es el perfil de salida del alumnado. Este perfil establece las competencias clave que el alumnado debe haber desarrollado al término de la Educación Secundaria Obligatoria; es decir, lo que todo graduado en ESO debe saber hacer.

A este respecto, la LOMLOE mantiene una por una las siete competencias clave de la ley anterior (lingüística, matemática y científico–tecnológica, digital, personal y social, ciudadana, emprendedora, y cultural). No obstante, añade una más: la competencia plurilingüe, que se separa de la competencia en comunicación lingüística.

Según la ley, esta competencia “implica utilizar distintas lenguas (…) de forma apropiada y eficaz para el aprendizaje y la comunicación” y supone “aprovechar las experiencias propias para desarrollar estrategias que permitan mediar y hacer transferencias entre lenguas”.

En definitiva, la nueva ley otorga un lugar destacado al plurilingüismo y a la transferencia lingüística y cultural entre idiomas. Al ser una competencia clave, este aspecto deberá ser trabajado desde todas las asignaturas aunque no sean “lingüísticas” a primera vista (biología, matemáticas, etc.), lo cual puede resultar difícil fuera del programa bilingüe.

El currículo de las lenguas extranjeras

La nueva normativa también implica cambios en las materias de lenguas extranjeras (según datos del Ministerio de Educación y FP, en educación secundaria estas son mayoritariamente el inglés como primera lengua extranjera, con el 98,2 % del alumnado total, y el francés como segunda lengua extranjera, con el 37 %).

Hasta la fecha, los criterios de evaluación de estas lenguas se dividían en cuatro grandes bloques que seguro que resultan familiares a quien se haya acercado alguna vez al estudio de un idioma: compresión escrita (Reading, en inglés), producción escrita (Writing), comprensión oral (Listening) y producción oral (Speaking).

La LOMLOE, reflejando aquí la importancia otorgada al plurilingüismo, ha reorganizado estos cuatro bloques en seis competencias específicas: comprensión (oral y escrita), producción (oral y escrita), interacción, mediación, plurilingüismo e interculturalidad.

En este enlace se incluye una tabla resumen de la relación entre saberes básicos, competencias y criterios elaborada conjuntamente por los departamentos de Inglés y Francés del IES Olivar de la Motilla (Dos Hermanas, Sevilla).

El Portfolio Europeo de Lenguas

Para conseguir un mayor acercamiento al plurilingüismo (nuevo foco de atención del currículo de lenguas extranjeras y de la ESO en general), una de las herramientas propuestas por la ley es el Portfolio Europeo de Lenguas. Se trata de un documento promovido por el Consejo de Europa, ya en el año 2000, para que los que aprenden una lengua dentro o fuera del aula puedan “registrar sus experiencias de aprendizaje de lenguas y culturas y reflexionar sobre ellas”.

Dicho portfolio consta de tres partes: un pasaporte de lenguas, en el que el titular identifica su nivel lingüístico y recoge sus posibles acreditaciones; la biografía lingüística, en la que se describen las experiencias vividas con cada lengua; y el dosier, en el que se incluyen trabajos personales que ilustren el nivel lingüístico del hablante. La idea es que el alumnado vaya actualizando su portfolio a medida que avance en el conocimiento de sus distintas lenguas, y autoevalúe así su aprendizaje.

Aunque existen estudios que describen el abandono del Portfolio Europeo de Lenguas por parte del profesorado, la nueva ley parece rescatarlo con la finalidad de adquirir la nueva competencia clave del plurilingüismo.

Desde el Ministerio de Educación, en el año 2003 se validaron distintos modelos de portfolio. No obstante, también existen alternativas individuales más recientes, como el modelo elaborado desde el IES Olivar de la Motilla.

El efecto sobre la docencia

La anterior ley de educación centraba el aprendizaje de las lenguas extranjeras en cuatro bloques: compresión oral, comprensión escrita, producción oral y producción escrita. La nueva ley añade la interacción, la mediación, el plurilingüismo y la interculturalidad. ¿Significa esto que, antes del cambio normativo, el docente de lenguas impartía clase de espaldas a la interacción, el plurilingüismo y la interculturalidad? No. De hecho, ya formaban parte del currículo, de una forma u otra.

¿Tendrá este nuevo énfasis algún efecto perceptible en la docencia de las lenguas y, sobre todo, en el aprendizaje por parte del alumnado? Eso se verá con el paso del tiempo. En cualquier caso, podemos prever que la simplificación generalizada de los criterios de evaluación (que por ejemplo en inglés de 1º de la ESO pasan de 30 a 15) y la desaparición de los estándares de aprendizaje (que ilustraban estos criterios pero añadían complejidad) serán muy bien recibidos por el profesorado, que tendrá más fácil su tarea de evaluar.

Want to write?

Write an article and join a growing community of more than 152,900 academics and researchers from 4,487 institutions.

Register now